Daniela Cano
El día en que cayó la noche
Colombia



El día en que salí a caminar por el campo empezaba a oscurecer. Estaba grabando algunos ambientes sonoros de ese sector, un lugar rural. Al pasar por la casa de un vecino, caminando, venía detrás mío un niño en una bicicleta, él paso muy rápido frente a mí varias veces y al final se bajó, se acercó, me miró a los ojos y me dijo ¨Don Raúl no está¨. Cuando vi sus ojos pensé que quería acercarme a él y conocerlo, hablé con él un rato más. Don Raúl nunca llegó.

Con los días planeé visitarlo seguido para hablar con él. Conocí a sus padres y a su hermana, hablábamos seguido, lo acompañé a hacer sus trabajos con las vacas en el campo y me pidió que le ayudara con sus tareas de la escuela. 

Los niños son honestos con lo que hacen y dicen.



¿Yo aquí? Estoy con mi hermana, seguro ahora mi mamá dice que vaya a la casa. Hace un ratico estaba viendo la tele y más tarde tengo que hacer lo que mande mi aguela.

Vivo aquí en Santa Rosa, esto es un pueblo. Mi mamá me preguntó que si quería vivir sólo o con mis abuelos y le dije que quería vivir sólo o con ella, entonces hicimos la casita. Vivo con mi mamá. Ella se llama Miriam Isaura Jojoa Josa, mi papá vive en la tienda, se llama Henry Harvey Guevara Toro y mi hermana se llama Melisa Julieth Guevara Jojoa. Ah! Y yo soy Kevin y voy a cumplir 12 años. Estoy en la escuela en grado sexto.

Hasta el momento yo no he hecho nada, estaba con mi hermana viendo tele y mi mamá me llamó, dijo que vaya a lavar ropa, me llamó la mami y vine para acá, estaba a punto de lavar, luego tengo que hacer una tarea. Más tarde también tengo que ir a ver a mis abuelos, están vivos todavía. Mi abuela vende en la tienda y a veces limpia cosas, mi abuelo anda en el campo con la papa.

Mi papá se fue hace un rato, a fumigar. Ellos a veces dicen que se van a carbonear también, otras veces a cosechar la mora o a limpiarla, a coger la papa. Cada dos meses o cada tres meses, ellos van a tumbar árboles para el carbón.

Cuando estoy en la escuela, no tengo que estar en el campo, si toca sí, hago alguna cosa; toca ir a coger moras, ayudar a los abuelos, a la mamá, ir a ver la papa, no me gusta, me divierto más en la escuela, ir a la cascada es rico, sólo he podido ir con mis profes. Del campo veo las flores, los árboles, eso me alegra, pero algo que me emociona es cuando mis tíos dicen:-¿Quiere pollitos?- yo les digo que sí y me regalan varios, ahí van creciendo.

Todo eso me gusta, lo que no me gusta es el puerto, allá no me gusta, acá juego con mis amigos, con el Johan juego todo el tiempo, lo malo es que cuando crezca no puedo jugar más. Quiero ser policía y poder cuidar a la gente, pero ahorita me gusta lo que hago, me gusta cantar, cantar Diomedes Díaz. 

Yo a mi familia la amo, y ellos a mí. La lluvia me encanta, de vez en cuando estamos con mi hermana jugando en el agua, ¡Qué risotadas! y nos mojamos. Aquí en el campo es bien lindo todo, me siento libre. Pero la escuela más que todo. Los árboles son bien bonitos, la hierba, jugar con el agua.  

Pero cuando se hace de noche sí me da miedo, en las noches cojo la bicicleta y arranco a toda velocidad, me voy rápido, me da miedo la noche.

Mark